26 de abril de 2010

No sin mis pies.

¿Sabes? Si les preguntaras a tus pies, quizá no estarían dispuestos a recorrer los mismos pasos, ni a volver a pisar sus propias huellas. Quizá tus pies se hayan hartado del calor que desprende la arena un 15 de Julio, y no quieran volver a dejar pisadas en ella, y mucho menos cuando está mojada. No estaría de más preguntarles si les gusta el agua caliente de la ducha, o si la prefieren fría. Seguramente, estén cansados de cargar día a día con tu peso.
Deberías pensar si les has guiado como deberías, por verdes praderas llenas de flores, o si ya les has pisar demasiada mierda. Podrías contar los pasos dados hasta hoy, e incluso contar los kilómetros que recorren en un solo día, o en dos. Quizá podrías disculparte por cada pisotón que tú has merecido y que ellos han sufrido... Pero no lo vas a hacer.
Apuesto a que lo más original que se te ocurre, es comparles unos nuevos zapatos...

25 de abril de 2010

¿Ve usted todo esto? Ha sido creado para su goce y disfrute, o eso dicen. ¿Esos seres que se mueven? Son personas. Tranquilo, no muerden, pero tampoco se confie. ¿Que porqué corren? Tienen prisa. Se llama vida ageteadra, usted tendrá una, si la quiere y si no, también. ¿Ese sonido? No tema, es el fluír de la vida, quizá sean coches, máquinas, sonido de teléfonos o el incesante tic tac del reloj que no le dejará respirar. ¿Eso? Es un escaparate, ya sabe, tiendas de ropa, de música, de libros...Tendrá donde escoger, no le faltará de nada, solo necesita usted dinero. ¿Que qué es eso? Eso parece ser todo, es lo único que importa. No debe perderlo de vista, gracias a él podrá usted dominar a todos esos que tanto corren de un lado a otro. ¿Luces? De todo tipo, unas anuncian frangancias, otras farmacias y otras, muy altas, alumbrarán su camino a casa, no vaya a ser que se pierda.¿Su casa? Tiene donde elegir, bajas o muy altas, que llegan a las nubes. No, no se suba a las nubes, muchos lo hacen , pero nadie consigue bajar.
Y eso es todo, ahora improvise, intente ser amable, sociable y no llamar la atención. Su objetivo, ser una persona normal. Viva usted el día de hoy.¿Mañana?Quizá no habrá mañana.

21 de abril de 2010

Primero abrió los ojos y después se despertó. Caminó a tientas, sumergida en la oscuridad de su cuarto y de un tropezón golpeó suavemente con la cabeza ese rectángulo blanco que encendió la luz. Se sentó entonces sobre la cama, era día, muy de día. Lentamente abrió su persiana verde para dejar que el sol entrase por la ventana, más no lo hizo, como un día más, solo lluvia y cielo gris. Apagó entonces la luz y elegió su ropa. Camiseta blanca, chaqueta roja, pantalón negro,...no, mejor no, camiseta gris, chaqueta azul, pantalón blanco. Caminó hacia el baño, se aseó y se plantó frente al espejo. Nada había cambiado, su cara seguía siendo la misma que ayer. Un rápido desayuno: cereales con colacao como de costumbre, por favor. Libreta en mano cruzó la puerta que la separaba de un señor alucinante y desconcertamente asombroso: el mundo.
Olor a vacas con gallinas, un par de coches aparcados, y ni un alma por la calle..todo estaba en su sitio. Viaje en coche, radio alta incluso a las ocho de la mañana. Terminó el trayecto. Logró sacar un paraguas de debajo del asiento delantero, e intentando no mojarse ni la punta del ...cabello, salió del coche. Semáforo para peatones, inútil invento a estas horas, como siempre, está en rojo. La vena suicida que reside en su interior la lleva a cruzar igualmente, jugandose la vida, y llega al otro lado de la calle. Paseíto matutino y rutinario, un paso, otro, un paso, otro...Es acojonante como las piernas saben ponerse de acuerdo para hacer que llegues a tiempo.
Pero ¡PUM! Hostiazo contra el suelo, las piernas olvidaron ese escalón. El pantalón, antes blanco, presenta ahora una gran mancha de barro que durará toooda la mañana, los tenis, presentan rozaduras leves, y su cara un par de coloretes. Recogida la carpeta, levanta ligeramente la cabeza y...¡Oh dios! ¡Un chico la está ayudando!, posición erguida y cara de "me he tirado yo, no me he caído eh..". De su boca sale un original: .."Gracias",(qué potencial humano). Él la mira sonriendo, y dice :"De nada", mientras huye, quiero decir, se va...
Ella más avergonzada que antes, sube las escaleras y llega, cómo es lógico, arriba. Deja sus cosas..pero, pero pero que ven sus ojos! ¡El chico se ha dejado el movil! Que maravillosa casualidad...

20 de abril de 2010

Cocokies

Es como una graaan galleta de chocolate, más concretamente es la galleta de coco. Es una galleta que hueles cada día y que miras y remiras de arriba a bajo, no vaya a ser que otra, le haya comido un cacho. Una vez que te aseguras de que todas las pepitas que contiene la galleta están en su sitio, te acercas, poco a poco. Pero cómo ves que la galleta te va un poco grande, decides alejarte, y te rindes, "que la aproveche otra que pueda" piensas...Y acabas comiendote una simple galleta de azúcar, sin chocolate, ni coco, ni nada de nada...
..Y cuando crees que te has encontrado la felicidad, autoabasteciendote a mini galletas, entonces la graaan galleta, se acerca a ti, poco a poco. Y tu te dejas, claro! Pero nadie ha dicho que puedas comerte la galleta de coco, de momento la sigues mirando, oliendo...y la baba te sigue cayendo cada vez que sale de su caja de galletas. Ahora solo te queda seguir acercandote, y dejar que la galleta se acerque, a ver si algún día, te dejan comer un cachito.

17 de abril de 2010

.Necesito que me lleves agarrada de la mano, y que bailemos rock and roll en el tejado de mi casa mientras llueve y hace sol al mismo tiempo, dejando que el arcoiris se asome. Que comamos chocolate con almendras y avellanas sentados en el maletero de el coche. Que juguemos a fútbol en ese campo tan grande a las tantas de la madrugada, caminando a tientas para no tropezar con el balón. Que nos sentemos de nuevo en la copa de ese árbol que hay al final de ese camino tan corto, y que se hace a veces tan largo. Necesito que me susurres gritando que no quieres que me vaya nunca. Que me invites a un helado de fresa y nata, en un cucurucho enorme, y que te comas el piriquito del final.

14 de abril de 2010



Un instante que se alarga hasta el final del día. Un bombón que se derrite en mis manos un sábado 26 de un mes de verano. Una llamada, un mensaje o una visita inesperada. Un capullo que jamás podrá convertirse en flor. Un vals o un tango. Unos pantalones rotos, cortados por la rodilla. Un zapato de cada color. Un coco recién caído de el árbol más alto de la isla desierta. Un deseo contenido en el soplo a una pestaña, o en una vela apagada. El hombre del saco y los monstruos de dentro del armario, o debajo de la cama. Un libro bajo una lámpara a las tantas de la madrugada. Un cigarro sin mechero, un mechero sin cigarro. Tres colores por bandera un miércoles 14 de Abril. Unas tijeras y un tinte para el pelo. Una púa roja, o blanca y una cejilla en el segundo traste. Un pez enganchado en un anzuelo. Un semáforo en rojo o ámbar, un semáforo en verde. Los cascos rotos de mi mp4. Un abrazo en una estación de metro, o en un aeropuerto .Un ayer, un hoy, y un mañana. La banda sonora de la película más triste y más bonita que he visto nunca. Una cámara de fotos. Un patito de goma amarillo en la bañera de casa. Un "tu", un "yo", un "nosotros". Un quizás y un comieron perdices. Un comienzo, y un final apoteósico.


11 de abril de 2010


Se que es solo otro paso más, como tantos otros que ha ido dando. Pero esta vez, camina por encima de mí. Y el problema es que hoy lleva los zapatos sucios, y yo, inutilmente me he vestido de blanco...Por eso me deja una huella. Solo otra, que seguramente en unos días se confunda con las otras o que se borre, pero hoy no, hoy todo el mundo mira esa mancha tan fea que llevo en mi camisa nueva.
Ahora tengo dos posibilidades,
puedo coger detergente, y meter mi camisa en la lavadora, mientras veo como gira y gira, a la vez que la huella se borra. La colgaré en el tendal y podré volver a ponerla, pero ya no estará igual de blanca, por mucho que digan los anuncios de la tele,
puedo coger la camisa sucia, y tirarla. Meterla en un saco y llevarla a la basura. Así ya no habría huella, ni mancha, ni blanco, ni nada. Puedo comprarme una camisa nueva, o esperar a que alguien me la regale.

...alguien que no me pise, pero que sí me deje huella.

10 de abril de 2010


Debería borrar la entrada anterior. Creo que las cosas se han arreglado. Aunque no pueda decirlo con total seguridad, creo que a veces un gesto o un par de palabras sirven para solucionar los más pequeños malentendidos o las más grandes incomodidades. Vale que quisiera mucho más, quisiera que me pidiera algun tipo de explicación o que me dijera lo que piensa sobre lo ocurrido...pero tampoco hay que abusar.
Y ahora punto y a parte.

Hoy es sábado y hace sol.¿Que más se puede pedir?

Vacaciones, o al menos no tener que cargar con el peso de "debería estudiar algo..". Pero en días como hoy, agradezco al mundo que Valón exista, aunque mucha gente no conozca dicha existencia, y agradezco a mis padres que hayan elegido que vivamos aquí, por lo menos puedo leer en mi jardín o hacer deberes en la mesa de la terraza.

Por la mañana he ido a teatro, y como una vez al més la calle se llena de puestecillos donde se vende basicamente de todo. Eso hace que la calle se llene de gente y que esto parezca al fin una ciudad poblada. Pero lo que de verdad me llama la antencion esque vayas al mercadillo que vayas, da igual donde esté, o cuantos puestos haya, en uno siempre, SIEMPRE, va a haber una señora que diga algo parecido a:

-¡Bragaas chicaas, braguitas de las buenas, chulas!

Supongo que es un producto que se venden especialmente bien, si no lo hace, no será por la falta de publicidad, vamos.


Ayer fue una tarde de esas que molan, de esas en las que te sirves de un banco, pipas y amigos para obtener la verdadera felicidad. Además, hay que contar con el factor SOL que hace de el mundo algo más verdadero y satisfactorio. Luego fotos, cena, cotilleos y risas.


¿Que más se puede pedir?
Yo creo que...nada.









7 de abril de 2010

En fin..



Me preguntó si me evitará durante toda la vida, o al menos durante el tiempo que sigamos compartiendo algunos minutos diarios.

Y es que qué manía esa de los tíos de huír, de callarse. Esa manía de mantener las distancias y el silencio, para que parezca que son más fuertes, que controlan una situación incómoda para tí, y que en realidad lo es el doble para él. Es como si molestaras, como si no te necesitasen, cosa que ambos sabemos que es mentira. Porque vale, quizá no quiera pasar de cierto punto, pero que emperro en sentirse el ombligo del mundo.
Ahora se pensará que me gusta, o algo parecido. Se creará su mundo imaginario, propio de mujeres y hombres y viceversa, y entonces creerá que a partir de hoy, todas le deseamos.
Pobre iluso.

Aunque no se que hago hablando de esto, cuando yo soy incluso peor, que debería cogerle por banda y dejarle un par de puntos claros, usando palabras cortas y una sintaxis poco elaborada, no vaya a ser que el señorito me malinterprete. Pero no lo hago, ¿para qué? ¿para ganarme un par de coloretes mientras hablo, y que el se sienta peseguido, vigilado, acosado incluso? Ah, no no, nada de eso...

¿Entonces que? ¿Le evito yo también? Venga! Y luego jugamos al escondite y al corro de la patata! Por dios, que somos casi adultos...
Y lo peor es que soy yo la que me siento mal! ¿Por que? No lo entiendo. Quizá es que tengo miedo de haber creado un mounstro, una bestia parda que ahora andará sobrado de sexappeal.


En fin, que dejaré pasar un par de días, o incluso semanas, y en caso de necesidad, hablaré si hace falta por gestos y a distancia, y con gran orgullo y satisacción pincharé la burbuja en la que ahora vive inmerso, gracias a mis equívocos...si es que en el fondo soy un genio maléfico.

4 de abril de 2010

...



No soy más que otra idiota que intenta buscar formas en las nubes en una tarde de verano, que canta debajo de ese chorro de agua que llaman ducha y que quita pétalos de una margarita, mientras recita un sutil: me quiere, no me quiere. Como tantas, que de pequeñas han colgado un poster de su actor favorito en la puerta de su armario, o han jugado a no pisar las líneas que hay entre las baldosas, que guardan las entradas del cine de las películas que han marcado su vida y que no borran los mensajes importantes de la bandeja de entrada de su móbil. Solo otra, que se tapa la nariz cuando salta a la piscina, que deja la puerta de su habitación ligeramente abierta mientras duerme y que piensa lo que va a ponerse al día siguiente. Al igual que algunas, que en invierno sueña con ponerse chanclas y que en verano tiene ganas de recuperar sus botas altas. Como pocas, que se aprenden las letras de las canciones en inglés, que toman los yogures sin azúcar y que no pueden dejar pasar un día sin comer pipas o aceitunas. De esas, que temen romper espejos, que se tapan la boca cuando rien tímidas, y que mueven los pies cuando escuchan esa canción. De ese tipo de personas que adoran el olor a gasolina, o a pintura, que no dejan de mirarse en cualquier cristal por la calle y que a veces asoman la mano por la ventanilla del coche. Una más que arranca la hierba cuando se sienta sobre ella, que se toma los grumitos que deja el colacao en la leche fría, que da la vuelta a la almohada para quedarse con el lado más frio y que en las noches de tormenta pone la radio muy alta.
Soy yo, que al revés que muchas, no meten el doble en la maleta por si acaso, no compra en nueva temporada cuando hay rebajas y que no se come el corrosco de la barra de pan antes de llegar a casa. Que imita voces y pone acentos, que se ríe antes de que acaben de contar el chiste y que odia hacer el mínimo ruido cuando entra en casa por la noche.

Como yo misma, tan igual que todos, y a la vez, tan distinta.

Siete.

Entré supongo, que sin pedir permiso a ninguna de ellas. Poco a poco.
Quizá por eso no quiero pensar en la idea de tener que salir, nunca. Jamás.
Porque no, no somos perfectas ni mucho menos, no somos iguales, aunque si parecidas. Un parecido que puede que muchos no entiendan ni vean, pero es un parecido que yo no había encontrado en nadie hasta ahora, y no podré quejarme de no haber conocido muchos tipos de personas en mi vida...Y a la vez que somos tan similares, somo tan distintas.

Y no puedo decir que sea una persona de lágrima facilona. Pero hay veces que las cosas, surgen. Surgen en un momento inesperado. Un momento que guardaré con cada una de nuestras fotos y nuestros bailes. Con nuestras charlas y nuestras risas. Porque me emociona pensar en lo que tengo ahora mismo, y me duele oír que puede que lo perdamos.

Porque somos una coca-cola, o una cerveza, o una rosa roja un sábado por la noche.
Porque si tú, tú, tú, tú, tú, tú y yo queremos, somos una, en lo bueno y en lo malo. ¿No?

3 de abril de 2010

Hoy no me pienso levantar.



¿Que vas a decirme , una coincidencia? ¿Mala suerte? ¿Casualidad quizas?
No lo creo. De hecho no creo en las casualidades.
Supongo que no es más que otra de estas pruebas que alguien que me odia me envía desde sabe Dios donde. Pero es que esta vez, no puedo, no puedo. No la consigo, no la supero. No gano.
Y de nuevo me seco las lágrimas de impotencia que se me caen. De rabia. De odio. De inutilidad.
Y lo peor es que están vacías. Y son invisibles a los ojos de muchos.
Son solo un secreto entre mi almohada y yo. Que serán tapadas con una capa consoladora que no es más que mi edredón de colores, que conoce bien porque lloro.

Y lo que más me fastidia es que mi colchón hacía ya tiempo que no me oía llorar. Porque ya había pasado todo. ¿Recuerdas? La pera se calló del arbolito y todo eso rollo que creí que me sabía. Pero resultó que no..una pena. Porque ahora duele aun más. Jode todavía el doble ver que te caes de la cama cuando ya estabas soñando.

Pero bueno... supongo que siempre habrá un clinex en la mesilla de noche...

2 de abril de 2010

Abril.




Pretendía publicar una entrada de esas que son fruto de una gran fustración, porque digamos que no he empezado Abril con el mejor pie, pero mejor la dejamos para otro día, tampoco vamos a fastidiar la primera publicación del mes.


Y es que Abril es un mes bastante caralludo, se supone que mejor que Marzo, y suena mucho mejor que Mayo. Suena a primavera ¿verdad? a Sol, a campos verdes, a batidos de chocolate, a helado de nata, a flores rosas en los árboles, a andar en bici, a estudiar en la terraza, a abrir la ventana del coche, a aire acondicionado, a camisetas de manga corta, a..a..,a... a la chaquetita para ponerte por encima, y al chuvasquero, y al paraguas que todavía llevo dentro del bolso!

Si es que aquí sabemos que es Abril porque lo dice el calendario, porque yo todavía no he notado nada. Sigo llevando los calcetines gordos de lana, el abrigo negro y sigo encerrada en mi zulo cuando estudio.


Pero bueno, el caso es que en Abril hay vacaciones , que están siendo bastante satisfactorias, o al menos en sesión de tarde-noche, pues mi libro de geografía abre sus puertas por las mañanas.

Que si un cafelito, una coca-cola, unas compritas rapidas...Unas palomitas en el cine: Querido John. Que sí, que vale, que quiero a John, porque madre mía...Pero la verdad, es de esas peliculas de las que te esperas todo y más y luego...meec!-error. Se supone que es de esas que te recuerdan lo sola que estás y lo infeliz que eres por ello, de esas que te hacen llorar, y no voy a negar que no haya tenido sus momentos emotivos (sobre todo en las 45 veces que John se saca la camiseta) pero...

Bueno, ha sido bonita y punto.


Ayer, comida en casa de Alex, ensalada de pasta para celebrar un rayo de sol que salió a eso de las 5 de la tarde. De hecho no desaprovechamos la ocasión para sacar una cuantas fotos. Porque si hace Sol, la gente sale mejor en las fotos, o al menos la luz disimula un poco más los defectos. Además se puede lucir en ellas incluso gafas de sol, aun llevando jerseys de lana.




Y bueno, no me queda más que desearos a todos un próspero mes de Abril, más conocido como April, ya sea con un calor sofocante, con un clinex en la nariz, con las catituscas en los pies, o con gran bol de helado de chocolate mientras veis una película de amor americana.



P.D. No me olvido del 2 de Abril. Podría ser una fecha más, pero por suerte o por desgracia será para siempre un recuerdo, bonito o feo, pero un recuerdo. Y no podré evitar que pasee por mi cabeza tal día como hoy, aun por mucho que lo intente...pero será un paseo rápido.