31 de diciembre de 2010

También hay que hacer una entrada de estas.

Siempre he creído que las despedidas son tristes, sobre todo cuando quieres a quien se va. Hoy es 31, y no hay más remedio que despedirse del año, tanto si lo hemos querido,
o como si no.
He de decir, que yo si le he cogido cariño.

Recuerdo cómo lo empecé, hace hoy 365 días. Recuerdo un enero frío, un febrero y unos carnavales adornados con Wallys. Un baile de single ladies, con una canción improvisada. Después llegó Marzo. de él me quedo con esa visita a Lugo con toda esa gente que ahora echo tanto de menos. Carpe diem. Luego, Abril. Recuerdo una noche de chicas, sentadas frente aquellos chupitos de colores, noche de rosas y alguna lágrima. Una de nuestras noches. Recuerdo un Mayo muy apretado, estresante y lleno de fechas de exámenes marcadas con rotuladores y apuntes, muchos apuntes. Una despedida teatral y un final de curso prematuro, con su celebración correspondiente. Y llegó Junio de la mano de una palabra temida: Selectividad, y otra deseada, la noche de San Juan. Creo que nunca podré olvidar esa noche mágica, que fue el punto de partida de una nueva etapa. Y más noches de verano, juntas. Por fin, Julio. Un mundial en nuestra mano, visita especial a Monforte y ese cumpleaños bajo el sol y pasado por agua.
Y después, Agosto i el viatge de la meva vida, Barcelona. Poco después y casi sin darme cuenta, llegó Septiembre y empezó esa nueva vida que tanto me gusta. Pontevedra. En octubre me acostumbré a ella y desde entonces, no quiero soltarla.Y Noviembre, mi cumple y una fiesta única en mi nueva casa. Celebración aquí. Y así, entre ellos allá, y con ellas aquí, llegó diciembre, con un sabor a despedidas allá y tiempo que recuperar aquí.

Y hoy, doy las gracias por todos los momentos, por todas las personas que han llegado a este año, y las que siguen a mi lado. Y hoy brindaré porque sigan un año más conmigo, y otro, y otro, y otro...
Feliz año a todos.


27 de diciembre de 2010


Tengo ganas de llorar.
Tranquilo, no ha pasado nada malo. En serio.
Pero hay veces en que las personas necesitan llorar, desahogarse de alguna manera. Y el problema es que yo hace tiempo que lo intento,
pero no lo consigo.
Me concentro, te lo juro. Pienso en el mal que me hizo hace no tanto. En lo tonta que me convertí por su culpa y sólo por su culpa. En el engaño. En todas las ilusiones que dejó rotas debajo de ese sofá rojo que tantos buenos momentos me hizo pasar. Pero nada, ni una sola lágrima.
Eso me hace más daño. El odio que me guardo. El odio porque por alguna puta razón no consigo odiarle todo lo que debería. Y ya ves, sigo sonriéndole por las mañanas. Los idiotas existen.

Tengo ganas de llorar por lo bueno, sí. Por eso también. Por la satisfación que aporta saber que confian en tí como en muy pocas personas, que eres especial para alguien. Ganas de llorar por ella, que ha encontrado lo que buscaba y por lo que lloró esa noche de verano que no olvidaré nunca. También por ella, por ella y por todas las demás, que siguen a mi lado, un diciembre más. Por todos los que la vida me ha traído, por lo que hemos compartido hasta ahora y por todo lo que quiero compartir todavía.
Y lo malo, es que al pensar en eso,
no puedo dejar de sonreír.

Pero supongo que eso no se planea,
se llora y punto.
Creo que es un buen momento para empezar.
Espero que la canción que suena te emocione tanto como a mí.
Paz y amor.

25 de diciembre de 2010


Ayer fue navidad.
Se supone que es el día para abrir todos los regalos que tus padres han puesto debajo del árbol usando el seudónimo de Papa Noel, para comer mazapanes, polvorones y turrón de chocolate de 10 cm de grosor y todo eso que jamás comerías el resto del año, pero que como es navidad...
Bien, pues yo estuve metida en cama, con una cara que era un poema y con un pañuelo en la mano que debía ser renovado cada 4 minutos y medio. Gran sábado noche.

En realidad, nunca he tenido del todo claro si me gustan las navidades desde aquellas que decidieron llevarse a mi abuela. No voy a negar que me gustan las luces de colores, los árboles y por supuesto los regalos, pero las comidas familiares terminan casi siempre siendo un peñazo.
Desde hace algún tiempo, las fiestas son siempre igual, una noche aquí, y la siguiente allá, y siempre conectados al ordenador para poder ver a esa parte de la familia que no puede venir a España dos veces al año. Esa es la parte que me pone más triste. No me gusta. Siempre tengo el miedo de que piensen que no les echo de menos y que por eso no quiero hablar con ellos, pero en realidad, es todo lo contrario. No sé. Hablar con ellos así, me recuerda que no están aquí y eso es algo que odio, y sobre todo en estas fechas dónde estamos todos juntos en casa. Es algo a lo que no acabo de acostumbrarme.

Pero por otro lado, me ayuda a ver cómo se echa de menos cuando no eres tú la que se va. Pienso en que yo también me he ido, he empezado mi vida nueva, y aunque claro que tengo morriña, no noto ese vacío en casa que supongo que si notarán aquí. Pero mi madre y yo somos igual de cabezonas, y nunca nos diremos que nos echamos de menos. Por suerte, lo demostramos de otras maneras.

Por otro lado, con toda esto de ponerme enferma, casi no las he visto a ellas. He salido una tarde, y para colmo me coge más el frío. Estoy deseando que llegue fin de año para pasar la noche entera con ellas, demostrarles que las echo mucho de menos y que siguen siendo lo más importante, por mucho que hayan cambiado las cosas. Aunque sé que eso ya lo saben.
Y ahora que estoy en Ferrol, echo de menos a los de allá, y cuando estoy allá, no dejo de pensar en los de aquí. Os juro que esta es la parte que odio. Espero que estén pasando todos unas fiestas agradables.

Y aquí lo dejo, suficiente actividad mental para un solo día.
Paz y amor!


24 de diciembre de 2010


Sabor a despedida desde altas horas de la madrugada. Juegos de niños entre las sábanas. Un abrazo, un beso. Un cariño. Un autobús injusto. Música lenta. Lágrimas y gotas de lluvia compitiendo por adornar un cristal vacío de sentimiento. Por primera vez y desde hace tiempo, estás sola,
por suerte, solo hasta llegar a donde vive tu compañía. Un dedo que señala. Tu vida se ha convertido en una constante añoranza. Siempre echando de menos.
Valorando momentos entre notas que retumban fuertemente en tus oídos.
Un móvil que recibe noticias de las personas que quieres. Sentimientos entre letras de mensajes.
Tantas cosas en que pensar.
Y finalmente, una sonrisa que se traza inocente al pensar en lo bueno,
que al fin y al cabo,
es lo único que importa.

Feliz navidad a todos.

17 de diciembre de 2010


Y bien. Ahí estás tú, rodeado de gente que quieres mucho desde hace muy poco,
preguntándote porqué razón el destino te ha llevado hasta ese punto exacto,
pero por supuesto y por no variar,
no tienes ni una sola respuesta.
Pero mírate, eres tan feliz...
Y eso es lo que importa, no sé si lo eres más que nunca o quizá como siempre, pero de una manera distinta, sobre todo, de una manera especial,
de eso estoy segura.

Van a ser unas navidades largas lejos de vosotros, Pontevedra...


8 de diciembre de 2010



Hoy en Ferrol, llueve, como no podía ser de otra forma.
Recuerdo que podíamos pasarnos tardes como la de ayer sentadas en el mismo banco, disfrutándo un mismo café durante horas. Contando gotas, escuchando almas. Jugando a ser adultas supongo, cuando seguiamos siendo crías. No digo que ahora no lo sigamos siendo,
pero no puedes negar que nuestras vidas han cambiado bastante.
Ha pasado poco tiempo, pero supongo que el suficiente para romper costumbres. De todas formas, las que erraron han decidido volver. Y lo importante es que aceptas su vuelta, porque en el fondo, sabes que las necesitas. Además es otoño, hay que ser buenas personas. Ah, no mierda, eso era navidad. Bueno, da igual.
Hace un rato he llegado a Pontevedra, estoy en la habitación. Ya he recogido todo. Bueno, casi todo. Tampoco te voy a engañar de esa manera. Pero mi compi no está, no llega hasta domingo. Antes de llegar aquí, la idea de compartir habitación te asusta un poco; debes acostumbrarte a compartir tu intimidad con otra persona. El caso es que ahora me siento extraña sentada sola, sin que nadie pueda hablarme. De hecho, desde que vivo aquí, no he pasado más de diez minutos sola en ninguna parte. Cómo he dicho muchas veces, esto es una piña y aquí somos tantos, que a veces hasta me da miedo contarlos y sobre todo, tengo un miedo horrible a contar el cariño que les estoy cogiendo a todos.
Y es que lo pienso, y recuerdo que antes era capaz de recapacitar, de sacar conclusiones por mi misma, sin embargo ahora, tengo la necesidad de resolver mis problemas con al menos una persona que me escuche. Y no sabes cómo me encanta.

Y creo que lo voy a dejar aquí, han pasado 10 minutos, demasiado tiempo en soledad y sin ruidos en esta residencia. Voy a buscar almas con las que divertirme un rato.
Recibirás noticias mías pronto, tranquilo.
Paz y amor!

6 de diciembre de 2010


Lo cierto es que preferiría no guardar de ti un recuerdo tan absurdo,
de hecho, probablemente prefiera no guardar de ti ningún tipo de recuerdo.
Soy débil, algo así como el sol de enero y las tormentas de agosto,
como la vajilla de cualquier abuela,
como el corazón de cualquier niña,
pero ,¿sabes que?
tú eres imbécil, y eso me consuela bastante.

Tranquilo,
no es nada personal.

29 de noviembre de 2010



Hacía demasiado tiempo que no miraba desde la ventana como pasa la vida en una ciudad. Este frío, los paseos bajo las farolas, las castañas asadas y el olor a gente, me recuerda muchísimo a mi infancia. Estoy en otra ciudad distinta, con personas distintas, pero os aseguro que la esencia viene siendo la misma. Por cierto, creo que me estoy empezando a enamorar de Pontevedra, aunque creo que eso ya lo sabías.
Un domingo, miraba por la ventana de mi habitación. Siempre me ha gustado ver como se mueven los árboles al compás del viento mientras yo me refugio en casa ; ver cómo los coches pasan y las personas caminan lento un domingo por la tarde. Quizá porque me gusta saber que el tiempo pasa irremediablemente para todo el mundo, y no sólo para mí, aunque eso no me sirva de consuelo.
En este momento es cuando desearía poder pararlo. Decirle que por favor, se lo tome con calma, que no hay prisa. Que esta es una etapa increíble como para que me meta presión.
Ya, ya sé que últimamente mis entradas hablan solo de mucho que me gusta esto, y lo siento por la monotonía, no quiero aburrirte,
pero es que siento la necesidad de contarte que todo va bien, nada más. Quizá para que estés tranquilo. No sé.

También debería hablarte de él, y de que probablemente me guste todavía más que antes. Creo que es una buena persona, pero que ahora mismo no es capaz de utilizar todos los sentidos para darse cuenta de las tonterías que comete. Supongo que porque hace un tiempo que no piensa con la cabeza, precisamente. A veces me gustaría que supiera que sigo aquí, de una manera u otra aunque haya decidido no ser una de esas tontas que esperan eternamente al chico con el que sueñan, porque no, yo no funciono así,
y mi vida sigue,
y hay miles de chicos que merecen la pena, y, y, y...
Y aún así, cada minuto que hablamos, me da mil minutos de sueños, y eso es algo que no puedo evitar. Pero simplemente, me basta con eso, con ser amigos, con mantener viva una ilusión aunque tenga que guardarla y esconderla en la mesilla hasta que él vuelva a ser una persona racional y se de cuenta de su error.
Sí, tienes razón, ya me estoy rallando demasiado con el temita.

Estoy en casa, en la de Ferrol digo, es puente, y tengo que trabajar un poco...pero no importa! Porque tengo que disfrutar más. Ayer ya no pude esperar, quedé con ellas a última hora, aunque solo fuera para compartir una coca cola y hamburguesa. Supongo que ayer, estábamos todas, y sabes que? Están mayores, en el buen sentido claro,
el verlas menos me hace ver cómo cambian y maduran, como si fueran pequeñas peras.
Las echaba de menos.

Y por hoy paro, tengo hambre.
Quiero lasaña!
Paz y amor.










14 de noviembre de 2010


Pasear por sus calles siempre me ha traído recuerdos,
aunque no siempre sean buenos.
Ayer, tarde lluviosa. Las manzanas solitarias y vacías albergaron mil momentos paseantes,
propios de una mente muy acostumbrada al sonido de las gotas.
Los rincones secretos, escondites del sol en agosto y de miles de ojos espías en otoño.
Esa plaza, tan suya y tan mía aquella noche de un verano no tan lejano,
se tiñe de olor a besos pasados de moda.
Edificios viejos, algunos caídos, hundidos por el miedo a no poder sostenerse.
Las tiendas. La ropa. Olor a nuevo.
La gente, desaparecida y ausente un 13 de noviembre. Cobijada en sus humildes moradas.
Yo, no sola, sino que acompañada por el compás de unas gotas que no cesan ni un solo minuto y por esta ciudad diúrna que apaga su luz a las 7 en punto. Me pregunto porqué dicen tristes a los días de lluvia. Agua es siempre igual a vida.
El autobús mojado recorre por mí las largas calles que se entrecortan.
Me encuentro con ellas. Las de siempre, dónde siempre, pidiendo lo mismo que siempre. Ensalada refrescante para un día frío. Las horas nos roban el tiempo y el tiempo nos roba las horas. Colacao, chocolate y café para terminar la velada. Se está acabando y antes de nada, ya las echo de menos de nuevo,
mi nueva rutina.

Hoy es domingo, por si todavía no lo sabes. Me toca volver a mi nueva casa. A esa otra ciudad tan vieja, pero tan reciente, que no deja de encantarme. Quizá mañana sea un buen día para coleccionar nuevos recuerdos en ella, para dejarme llevar por sus propios olores del sur. Espero tener suerte y disponer de todo el tiempo del mundo para descubrir sus rincones, para recorrer las letras que forman Pontevedra.
Domingo, de nuevo, despídete. Otras personas te esperan en ese otro punto del mapa,
personas que hoy, ya echo de menos,
mi nueva rutina.

11 de noviembre de 2010

18.


Bienvenidos a mi maravilloso mundo. Un mundo repleto de reflexiones de alguien que desde hace nada ha dejado de ser adolescente para introducirse en el complejo y fascinante mundo de los adultos, o al menos eso dice mi DNI, porque yo, lo que soy yo misma, no he notado cambio alguno en mi interior.
En cuanto a mi vida, pasa increíblemente rápido, supongo que como el resto de cosas buenas.. La intensidad de los últimos días ha sido tan grande que es imposible no quedar fascinado.
Por donde empezar...Quizá por el principio, para que puedas entender algo de todo esto.
Digamos que un día, justo después de otro y antes que el siguiente, me dí cuenta de que probablemente me estaba enamorando de alguien. Enamorarse es quizá una palabra muy heavy, no lo sé. El caso es que no podía pensar en otra persona que no fuera él durante más de 10 minutos y me convertí en un ser mono temático que solo hablaba de él. Se acercó, nos acercamos, y un buen día, por alguna razón, nos besamos. La ilusión volvía a entrar en mi vida, pasé un fin de semana entero sin dejar de preguntarme qué coño pasaría ahora.
Y siguiendo el calendario, llegó un buen lunes de noviembre. Busqué miradas, roces...y los encontré. La ilusión persistía. Tras la noche llegó el martes, y un cúmulo de malas noticias llegaron a mis oídos. La ilusión se va desvaneciendo poco a poco hasta que desaparece. No soy yo la chica que el quiere.
¿Me engañó? ¿Me mintió? Probablemente, pero la culpa es de quien confía.

En los días que prosiguen, me sentí tonta, engañada y supongo que bastante estúpida. También agradecida a quien pasó esos momentos preocupándose por mí, desde aquí, a mi lado y también desde lejos.
Pero llegó el jueves, y era mi cumpleaños. Mi primer cumpleaños en Pontevedra, con ellos aunque sin ellas, que se hicieron notar con mensajes y llamadas desde lejos.
Un día grande. Nos preparábamos para una buena noche: música para motivarse, vestidos intercambiados y maquillaje con un poco de lápiz de ojos. Con mucho disimulo, me organizaron una fiesta sorpresa que no voy a olvidar jamás de los jamases. Más música, unas copas y la mejor gente. Seguimos con la celebración, por todo lo alto, él no iba a ser motivo de una lágrima más y mucho menos una noche como esa... Sin embargo, la tristeza entra sin pedir permiso, y mucho más después de verle con ella.
Pero tengo amigas, hermanas, que se encargan desde la oscuridad de que todo salga bien y que me cuidan de una manera única, y hermanos que hacen que no pienses en lo que no debes. Un descanso, y un regalo de cumpleaños arriesgado, pero que me devolvió la vida. Increíbles ojos azules. Llegada a la resi, a mi casa, una charla intensa y a dormirse.

¿Ahora? Ahora he vuelto, todo parece en orden cuando le veo aunque no lo esté, porque actuar es algo que controlo desde hace mucho. Y soy feliz. Vivir aquí me aporta tanto que no sabría explicarlo ni un poco, y echar de menos a mis amigas hace que tenga unas ganas inmensas de compartir todo esto con ellas.
Y eso es todo por hoy, creo que suficiente.

Paz y amor!

30 de octubre de 2010


Y PUM! Reaparezco entre la nada.
Lamento la tardanza, lo juro. Echo de menos esto, pero la semana no me deja ni un pequeño hueco para poder desahogarme. Se supone que después de tanto tiempo tendré mucho que contarte, y así es, pero digamos que podría resumirlo de una forma muy sencilla.

Todo va bien. Muy bien.

Los pequeños gestos de las personas hacen que cada día confíe más en la humanidad en su conjunto. Digamos que un día ¡Pum! una palabra, un detalle, un beso te devuelven una ilusión que habías dejado apartada en el cajón de tu memoria. Entonces dices, soy feliz. O al menos te lo crees, porque lo importante es eso. La fe mueve el mundo, recuerda.

Hacer nuevos amigos está siendo una aventura apasionante que me aporta miles de momentos agradables. Pero sobre todo, agradezco seguir contando con los viejos amigos, los que a pesar de estar a 3 horas de donde te encuentras te demuestran que están ahí pase lo que pase. Y una se enorgullece de contar con esas personas en su vida y les agradece que a pesar de lo lejos, sigan estando tan cerca. Otros en cambio, deciden que es momento de continuar por nuevos caminos, romper con todo lo anterior y empezar totalmente de cero. Lo respeto, pero no pueden esperar que lo comparta. A ellos , les digo que un placer coincidir en esta vida, y que seguiré aquí, donde siempre, con la gente que ha decidido seguir a mi lado y con las nuevas personas que me han dejado entrar en sus vidas.

Por otro lado,¡Mírate! Has recuperado ese sentimiento que dabas por perdido, ese latido rápido del corazón y esas mariposas en el estómago antes de irte a la cama. No puedes negarlo, has sentido simplemente que ninguna persona podría arrancarte de sus brazos en ese preciso instante. Sé que compartiría mil besos más con él, tantos como quisiera, pero de momento es pronto, y aprovecho los pequeños detalles que me hacen sentir a gusto.


Y creo que me pierdo con palabras, no sabría explicarme mucho más, pero sé que podrás entenderme de una manera u otra. Agradezco que leas mis desvaríos una vez más y que sigas dónde siempre.

Prometo volver pronto, mucho antes.

Paz y amor.

10 de octubre de 2010

De un tiempo a esta parte he descubierto que las personas son tan diferentes unas de otras, que acaban siendo inevitablemente parecidas. También he descubierto que me gustan las personas, hablar con ellas, conocerlas. Últimamente he conocido muchas y muy de golpe, y no me arrepiento de haberlo hecho, quizá sea una de las mejores cosas que hecho en este último mes y una razón importante para decir que todo este cambio y este inicio de vida está mereciendo la pena.
Con ellas, he podido saber también, que la base de la sinceridad es saber guardar secretos. Porque sí, no tengo ninguna duda, todos tenemos secretos.
Los secretos son maravillosos, tanto, que se convierten, a veces, en bombas de relojería. Los de otros son en cambio tu mayor tesoro, y de ti depende que los guardes. A pesar de su fragilidad, los secretos pesan demasiado, y uno debe velar porque los suyos no se rompan.

Yo también tengo los míos, y ultimamente el más importante gira alrededor de él. No es que haya un nuevo él, tampoco es eso. Hace un tiempo me prometí que no habría más él, y mucho menos un él, seguido de un suspiro romántico.Pero una no es de piedra, y los chicos son una droga difícil de controlar.
Digamos que a veces, son como un vestido de fiesta, que se te encapricha porque es monísimo y tienes que tenerlo ya, sea como sea.
Pues bien, a mi esté vestido me marea, unos días me queda bien, otros no podemos ni vernos y yo, odio los polos opuestos. No creo que sea tan dificil saber lo que uno quiere, y dejar de marear. Pero bueno, por alguna razón, sigo queriendo ese vestido, supongo que porque en el fondo, como ya he dicho muchas veces, me encantan las subidas y bajadas, y vivir centrifugando.

A pesar de todo, el conocer nuevas personas no impide que eche de menos entre semana a muchas otras. Pero es precisamente eso lo que hace que cada fin de semana, cada hora, cada charla con las personas que extrañas, se conviertan en algo doblemente especial.

Aquí lo dejo por hoy, los domingos se gastan muy rápido.

Paz y amor!

2 de octubre de 2010


Me gustaría decirle todo esto que guardo. Decirle que le quiero, que le echo mucho de menos.
Pero, dime
¿se puede echar de menos algo que nunca has tenido?,
¿se puede querer algo que nunca fue tuyo?
Yo no lo sé, por eso no hablo.

O quizá debería decirle que quisiera empezar de cero algo
que aún no ha ocurrido,
romper juntos páginas de un libro que aún nadie ha escrito.
Pero yo no lo sé, por eso me callo.
Aunque aquí, algo está claro,
no se termina lo que aún no ha empezado,
no se rompen los sueños que aún no fueron soñados.

27 de septiembre de 2010


Estoy aquí.
No sabes cómo me fastidia no poder renovar esto tanto como antes, y poder contar absolutamente todo lo que se pasea por las 4 paredes de mi cabeza un día y el siguiente. Pero lo cierto es que no encuentro el momento.
Este fin de semana me he quedado en Pontevedra. Hay que empezar a quedarse alguno, porque todos no se puede ir a casa. Ha estado bien, se han quedado algunas personas y eso llega para divertirse cuando no hay que trabajar, porque por cierto, tengo que entregar un trabajo usando algún programa informático de fotografía, pero yo no se usar ninguno, así que podéis imaginaros el ritmo que llevo.

Por lo demás, las echo de menos. Claro que me hubiera gustado ir a casa, pero de vez en cuando, es lo que toca. Echo de menos a mucha gente y quiero hacer demasiados planes con ellos, sin embargo, me doy cuenta de que solo tengo dos días para verles y no da tiempo a nada. Supongo que será acostumbrarse, como todo, y al menos tengo la suerte, al revés de algunos compañeros de aquí, de poder ir a mi casa cada semana o cada dos.
Casi siempre pienso por las noches, eso es algo que me jode, pero es así. Pienso en lo que hago, y lo que no, me arrepiento de cosas, y me pregunto continuamente si estaré actuando como debería. Pienso en lo que se espera de mí, y por tanto, en no defraudar. Pero mi cabeza se satura y me autopresiono, así que lo estoy dejando. Hablando de dejar, estoy dejando otra cosa, los tacos. Desde que estoy aquí, mi vocabulario se ha visto fuertemente influenciado por unas palabras mal sonantes que dan lugar a que parezca una perfecta camionera, así que a partir de hoy y con ayuda de mi grupo de novatos, se acabaron las palabrotas, joder ya.

Y poco más. Ahora me voy a clase. Espero poder leer vuestros blogs, ponerme al día, y pasarme por aquí pronto.
Paz y amor.

18 de septiembre de 2010

Para quien le interese, sigo viva.
He vuelto a la patria porque es fin de semana y necesito mi ración de vida en Ferrol.
Pero tranquilos, me encanta Pontevedra. Vale, solo llevo una semana, pero he dicho que mola y si digo que mola, es que mola y no hay más que hablar.
Si te apetece te explico cómo funciona mi vida ahora, bueno, y si no te apetece lo siento, porque lo voy a contar igual, seamos sinceros.
De lunes a viernes vivo en una residencia de estudiantes, la cual mantendré en el anonimato por si eres un asesino en potencia. Allí somos unas 120 personas conviviendo día a día, repartidos en habitaciones dobles e individuales. De todos nosotros, unos 80 somos novatos, y el resto, veteranos. Estos últimos, sufrieron el año pasado las llamadas "novatadas" y este año, movidos por el rencor guardado durante un año, se dedican a hacerlas ellos, cómo es lógico. Un día salimos en pijama a correr por Pontevedra adelante, cantando el himno de la residencia hasta la 1 de la mañana, otro día hicimos bailes en grupos, con la vestimenta adecuada, y este jueves, primer "jueves universitario" o lo que es lo mismo, "día-para-salir.-de-noche-hasta-muy-tarde", tuvimos que llevar el traje de novato, que consiste en una bolsa de basura, un tanga en la cabeza y la L de novato. Fue genial. Es una excusa brillante para no tener que prepararse ni salir en tacones.

Al margen de las bromitas, los novatos nos hemos dividido ya en pequeños grupos de personas más afines, y he de decir que estoy muy contenta en el mío. La gente es muy natural y agradable, y entre todos hemos hecho que nos sintiéramos lo más parecido posible a estar en casa, en familia. Llegando al punto ya de intercambiar objetos varios o incluso habitaciones.
Lo cierto es que por el momento, todo va muy bien. Aunque lo que importa es que se mantenga.
Y ahora me toca disfrutar el finde, ver a mis amigas y dejar que mis padres recuperen mi tutela durante un par de días.

Paz y amor!

11 de septiembre de 2010

Un pequeño cambio.

Hoy es sábado todo el día, y en consecuencia, mañana será domingo. Pontevedra se convertirá en mi casa a partir de entonces. Quizá muchos esperaban de hoy una de esas entradas de hoy-es-el-último-día-de-mi-antigua-vida, o quizá una de mañana-es-el-primer-día-de-mi-nueva-vida, pero lo siento, me niego a pensar eso, y mucho menos a escribirlo.
Tampoco voy a decir que se acaba una etapa ni que empieza otra nueva, yo siempre he creído que las etapas en la vida se marcan solas y no hace falta ponerles fecha. Me niego a ni tan solo pensar por un momento que mi antigua vida se acaba. ¡No!. Mi antigua vida continúa, pero en otro sitio y de otra forma. Solamente quiero hacer de esto un paso más, aunque sea el paso más largo que haya dado hasta ahora.
Supongo que si esta entrada no pretende ser nada de lo anterior, te preguntarás que coño pretende esta entrada. Pues eso, tampoco lo sé. Creo que es el resultado de todas esas preguntas que una se hace durante todo el verano, todo el invierno y durante varios años, esperando a ver cómo será ese día en que haces una maleta para dejar tu casa, aunque sea de lunes a viernes.
Supongo que también es una manera de decir a todas las personas que hoy forman parte de mi vida que todo irá bien. No vamos a mentirnos y decir que todo seguirá igual, porque no es verdad, y lo sabemos, pero yo voy a intentar que todo siga lo más parecido posible. Unos aquí, otros allá, es cierto, pero seguramente, mucho más unidos.
Pero no quiero dar imagen de valiente, ni decir que esto no me asusta, porque no es verdad. Tengo miedo, cómo la que más. Tengo un miedo espantoso, pero sobre todo tengo una cosa clara, y es que tengo demasiado cariño a muchas personas, y he recibido tanto de ellas, cómo para perderlo. No es algo fácil de conseguir.
Así que mucha suerte a todos los que están sintiendo lo mismo, o algo parecido.
A los componentes de mi vida, a todos mis amigos, Sandra, Inés, Sandra B., Alberto, Antía... y sobre todo a vosotras cookies, esto sigue, y nosotros también.
Paz y amor!


8 de septiembre de 2010


Son las 12. Las estrellas abandonan su escondite diúrno para disfrutar del fresco de la noche y se alían con las farolas para iluminar los pasos hacia casa. El Sol ha viajado a Australia. Las nubes lloran ríos. Yo,
lágrimas.
Pagaría porque alguien pudiera guardar por mí amplios recuerdos de un momento tan corto.
Mientras tanto, las vocales se alían con las consonantes, formando palabras de valor incalculable que se entrelazan sin sentido alguno en este papel blanco.
Al frente, un paisaje fotográfico.
Lo miro, y entonces recuerdo...
Alguien me dijo que nada es un problema si tiene solución,
que todo es posible si hay quien lo entienda,
no obstante,
yo hace tiempo que no entiendo nada.
Lo cierto es que nadie habló de amor mientras besaba, pero todos besaban por amor.
Y lo que importa es que nadie es perfecto, y yo...
Yo soy un don nadie.

5 de septiembre de 2010


Me han echado de mi ordenador. Ahora tengo que dejarme los dedos para escribir en un ordenador minúsculo, pero que como es super cool, cómodo y fácil de transportar, no importa. Por si fuera poco, en una semana me echan también de mi casa, no a la fuerza claro(pero casi!).
He ido practicando, este fin de semana, lo he pasado fuera. Digo fuera, por decir algo, porque he estado en casa de mi amiga Lechu, que vive a 5 minutos y que me acoge siempre que se van sus padres. Han sido dos días de pizza y pasta con atún maravillosos, con una ducha de esas guays que tienen radio. Es una experiencia única ducharse con Alejandro Sanz. Pero lo mejor es lo de salir de noche. Los sábados son siempre sábados, pero a mi los viernes me matan. Da igual donde esté, que si es de noche y viernes, mis ojos tienden a cerrarse. Pero con la excusa de "Venga mamá, enrróllate tia, que es el último fin de semana de vacaciones antes de irme a estudiar lejos, muy lejos..", pues también se sale el viernes, que coño. Y nada, "jiji" "jaja", y nos lo pasamos divinamente. Lo del sábado ya es un clásico, pero de los que molan. Es cierto que éste ha estado movidito, pero eso ya son las circunstancias del momento.

Dios, aún encima no se cómo poner en silencio esta calculadora, o ordenador, o lo que sea, y no se dejan de oír ruiditos taladrantes cada vez que me habla alguien por el messenger. Empiezo a desesperarme.

Al margen de eso, me he dado cuenta de que las relaciones son un follón increíble, y que ver a una persona llorar por otra me deprime, sobre todo un sábado noche cuando se sabe de toda la vida que hay que reír y no llorar. Y más si la que sufre es una amiga. Así que he decidido que mi relación con Max, fuera la que fuera, debe terminar aquí o simplemente dejar de avanzar. Barcelona está muy lejos, y él perdió la oportunidad.

Y nada más, de momento, dejo de escribir, de pensar y de todo. Me voy a ver Aquí no hay quien viva, allí soy más feliz!
Paz y amor. ¡Ah! Y muchos quesos para todos.

3 de septiembre de 2010


En un país multicolor, hace hoy dieciocho años, nació una niña a la que decidieron llamar Alejandra.
Desde pequeña, destacó por su especial relación con los animales. Odiaba los bichos en general. Todos los bichos. Sin embargo, ocultaba en su interior una extraña relación con ellos. Su madre nos confesó años más tarde, que sus primeras palabras fueron : " El pollo! El pollo con una pata, el pollo con la otra pata...!" Acompañándolas de un baile que marcaría su vida. Desde ese día, era obvio que la pequeña Alejandra no era como el resto. Un día creyó convertirse en una gran paloma, y se comió todos los corroscos de los bocatas de sus amigas. Nadie podía creerlo. ¿Como alguien podía comer tantos corroscos? En su casa, nadie la comprendía. Sus padres creyeron que podía tratarse de un personaje de videojuego, así que la alimentaban a setas semana tras semana, con el fin de que creciese. Pero ese no era el problema.

Poco a poco, Alejandra fue creciendo, e intentó buscar en el mundo exterior, personas similares a ella que la comprendiesen, y aunque lo consiguió, no lo hizo del todo. Su vena extraña seguía viva en su interior, y la delataba en sus gustos musicales, siempre contrarios al mundo. Dos de sus amigas, relatan cómo hace un tiempo, Alejandra las secuestró y las llevó al concierto de un grupo al que ella llamaba "Vetusta Morla". Nunca más se supo de ellas.

Y con los años, la pequeña Alejandra, se hizo mayor. Aprendió a andar con tacones, y a combinarlos con el bolso, y desde hace un tiempo ofrece clases de inglés a niños desamparados.
Ya es una mujercita que toma café, pero tengo que decir, que siempre los toma conmigo, y eso se lo agradezco mucho.
Por suerte, yo encontré a Alejandra, antes de que se diera a la mala vida, y supe guiarla espiritualmente. Ella me enseñó su mundo, y es interesante no se crean. Yo ahora le pido que no me deje salir nunca de él.


Muchas felicidades petarda! Te quiero

30 de agosto de 2010



Se acabó. Supongo que es la parte mala de hacer un viaje increíble, que termina mucho antes de que lo quisiéramos. No sé si debería escribir aquí todo lo que hemos hecho, lo que hemos visto, y sobre todo lo que nos hemos reído, pero he considerado que mejor no hacerlo, perdería toda la gracia. Yo misma sé que ha sido inolvidable por varias razones, que me ha dejado tocar con los dedos un sueño que de momento no se hará realidad, y que me ha permitido encontrarme de nueva con esa ciudad que tanto valoro. Además, le agradezco a Barcelona, no sólo que siga tan maravillosa como siempre, si no que nos recibiera como lo hizo y que haya sido el escenario de momentos muy grandes. Quizá todo la felicidad de la que he disfrutado allí, se torna ahora un sentimiento raro, algo así como nostalgia, o ganas de más, pero no puede ser.

Quizá simplemente sea un momento extraño, no sólo por volver, si no por no poder quedarme, y supongo que por Max. Pero de él hablaré en otro momento, quedan demasiadas dudas que aclarar.

También me he dado cuenta de que hoy es día 30 de Agosto, y que éste solo tiene 31 días. Con lo cual, empieza Septiembre, una vez más. Este Septiembre significa de nuevo, empezar de cero, empezar en otro sitio que no conozco y con gente que no he visto nunca. Algo único supongo, que muchos desean, y en cierto modo, yo también. Sin embargo, el miedo es algo que no siempre va acorde con el resto. En este momento, me encanta disfrutar de las personas que ya tengo, y supongo que siempre da respeto alejarse de ellas. Y sí, ya sé que todo seguirá igual, que hay que conocer nuevas personas y todo eso, pero no puedo evitarlo.

Por otro lado, mañana se va lejos una amiga de esas que pasan desapercibidas, pero a las que se tiene gran cariño simplemente por estar ahí, o por poder compartir con ellas pequeños momentos. Ella sabe que Australia está lejos, pero que si queremos, podemos seguir muy cerca de una manera u otra. A ella le digo que disfrute de todas las cosas nuevas, que viva su nueva vida y que no se olvide de nadie, porque nadie se va a olvidar de ella.

Y creo que con esto, voy a parar de pensar, la actividad mental es mejor moderarla y yo ya he tenido mi dosis diaria. La foto es en el Parque Guell, hace tan solo un par de días. Qué envidia.
Mar, Sandra, gracias por hacer que esto fuera único. Barcelona, m´encantas.

24 de agosto de 2010


BARCELONA.BARCELONA.BARCELONA.BARCELONA.BARCELONA.
Vámonos!

21 de agosto de 2010


Las personas, como seres egoístas, creemos inocentemente que solo podemos enamorarnos los unos de los otros. Y como casi siempre, nos equivocamos. Hace un par de años, quizá tres, yo me di cuenta de que llevaba enamorada toda mi vida, y no precisamente de un ser semejante a mi persona. Sino de un lugar. Soy de esas que creen que en el mundo hay un lugar para cada uno, y que la mayoría de las veces, no ocupamos el que nos corresponde. Leemos, observamos, y si podemos, viajamos buscando ese rincón especial en dónde sentirnos afortunados. Yo he tenido la suerte de visitar otras ciudades e incluso otros países. Supongo que New York es de esas que no olvidas fácil, de hecho, ambas sabemos que no voy a olvidarla nunca por diversas razones. Roma, Londres. Madrid. Hay muchas y muy grandes, pero sobre todo muy parecidas en su esencia. Es precisamente en esto último en lo que se diferencia el sitio del que acabo de llegar.

Si lo buscaramos en un mapa, probablemente tardaríamos años en encontrarlo, y cuándo lo hiciéramos, con tan solo un milímetro de uña lograríamos taparlo. Sin embargo, y a pesar de todo, hay ámbitos dónde el tamaño no es lo importante.
Lo he definido siempre como un mundo totalmente distinto. Ha sido el punto exacto dónde hacer miles de cosas, y de todas ellas, la más importante ha sido crecer. Yo creo que uno nunca olvida dónde aprende a andar en bici. Es un lugar que ha sabido siempre camelarme de una forma única, haciéndo que me sintiese en mi casa, y que en algun momento desease vivir allí eternamente. Pero nunca lo he hecho. He disfrutado de él en pequeñas dosis.
Le define su olor. Su silencio. Sus grandes campos. Las campanas y el ring ring del timbre de la bicicleta. Sobre todo, las personas que allí he conocido. Lo queramos o no, las personas consiguen hacer que un lugar sea doblemente especial, o especialmente horroroso. Estoy segura de que todos tenemos ese rincón especial en alguna parte del mundo, con el que cogeniamos de una manera única. Yo ya lo he encontrado. Mucha suerte.

18 de agosto de 2010


-Esto es lo último ya ¿Que hago? ¿Lo meto en la maleta?

-¿El que?

-Mis problemas.

-Cosa tuya...También puedes dejarlos en cajón de la mesilla si no caben, y ya te encargarás cuando vuelvas.

-Ya...Pero tampoco les vendrá mal cambiar de aires, reciclarse, y si pueden, que se pierdan en el viaje.

15 de agosto de 2010


"Vamos por la vida de forma frenética y caótica, corriendo y chocándonos los unos contra los otros con nuestras aspiraciones y ambiciones, haciéndonos daño y cometiendo errores. En cien años ya no quedará nadie que nos haya conocido, y todos los problemas, las crisis económicas, los adulterios y demás, no tendrán importancia. Eso: todo es furia y ruido y, al final, no significa nada."



Woody Allen.

13 de agosto de 2010



Yo creo que es un día estupendo para dar abrazos, y si tienes suerte, para recibirlos. Me atrevería a decir que lo es tambien para besar, y por que no, para ser besado. Hoy hay algo que no había ayer, y probablemente no haya mañana ¿no lo notas? De hecho me pregunto que coño haces perdiendo el tiempo aquí, hablando conmigo, cuando deberías estar haciendo todo eso que has querido hacer pero no lo has hecho porque era demasiado tarde, demasiado pronto o tal vez, demasiado arriesgado.¡Venga, mueve tu culo con forma de sofá lejos de aquí! ¡Y no! La cocina no es lejos. Más lejos, ¡mucho más!.Ten imaginación. Asume el riesgo. Haz algo original, haz esto,...como se dice,..¡ah, si!
Una locura.

9 de agosto de 2010



Se ha cansado de dar explicaciones, de saber lo que siente en cada momento. Ya le ha dejado claro que hace unos meses aquel mundo suyo decidió dar un giro rotundo. También le dijo que se acabaron los planes y los diálogos ensayados.
Hoy le repite de nuevo que no quiere estabilidad. Que quiere divertirse, coño, no es tan dificil. Que hoy puede divertirse contigo, y mañana sin ti.
Y se acabó.



6 de agosto de 2010



Es que hacía mucho que no pasaba nada más que las horas.
Sin embargo,
sólo contando el tiempo,
te das cuenta de que él no cuenta contigo.


2 de agosto de 2010



Piénsalo, el mundo entero no puede estar en tu contra. Así que quizá, tu mismo eres tu propio problema. Es desesperante, pero es un hecho. Las personas, en nuestros ratos libres, tenemos la manía de pensar, unos más, otros menos, pero pensamos, o al menos lo intentamos. Cuando salimos en manada, conocemos otros humanos, hacemos amigos y nos enamoramos. Lo pasamos bien. Pero cuando llegamos a nuestra cueva, es el momento fatídico, y pensamos. Repasamos mentalmente nuestros actos, nuestras palabras...

Este hecho es totalmente inútil, porque no vamos a poder borrar las palabras erróneas con nuestro poder mental, ni retroceder en el tiempo, ni ninguna otra chorrada ficticia. Pensamos, no solo en nuestras propias palabras, sino en las de todos los demás homínidos con los que convivimos. Y por si fuera poca actividad mental, tendemos a imaginar que dirán y harán mañana. ¿Y que pasa? Que nuestra mente se flipa un poco, un poco bastante. Y lo que planeamos, casi nunca ocurre tal y cómo creímos. Las personas usan otras palabras y sus actos no son como nosotros previmos ayer. Y entonces llega la peor parte: nos frustramos porque nos decepcionan, y volvemos a la cueva arrastrando los pies, para pensar de nuevo.
Dulce monotonía.

Si yo no fuera un humano más, te diría que no esperaras nada de nadie, que no pensaras en alguien que no eres tú, y así te evitarías decepciones estúpidas. Pero lo siento, yo no soy más que otra cabeza pensante, que tiende a llevarse chascos de vez en cuando.

1 de agosto de 2010



Sí. He llorado con Toy Story 3, y lo peor es que no tenía gafas de 3D para taparme los ojos. Lo más gracioso, sin duda, el momento del final, cuando con los ojos mojaditos, se encienden las luces del cine, y dices : "No quiero irme a la Universidad".
Pero si te pasa esto, tranquilo , sí quieres irte a la universidad, sólo que ahora te dará por llevarte una gran caja de juguetes.
P.D. Gran finde, gran cumple de Carol con todos, gran party in da house...gran dolor de todo el cuerpo!

30 de julio de 2010


Y justo hoy, es día 30 de julio, y me toca felicitar a otra persona, de esas que se merecen que hable de ellas aunque sea sólo un poquito en su día especial.
Lo primero, es decirte que muchas felicidades, que ya tienes 18 años, y te unes al grupito de los mayores. Yo sobreviviré en el grupo de los que todavía no lo son.
Podría presentarte como mi amiga la rubia, pero llego demasiado tarde, y tu tinte color marrón se me ha adelantado. También podría hablar de ti, como esa que ha compartido conmigo bocatas y bocatas, con sus lonchas de chorizo, y el queso derretidito..(baba), pero no!, sería incapaz de hacer un cálculo de cuántos bocadillos hemos compartido en dos años. Tampoco podría hacer un cálculo de todas las canciones que hemos cantado con tu mp3 o tu nuevo y mega super guay Ipod, pero me quedo con el día en la playa, en que empezamos a cantar como locas, sin importarnos que el resto del mundo nos mirara. No puedo poner aquí todas las charlas serias y no tan serias que tuvimos, tenemos, y mucho menos las que tendremos. Tampoco puedo contar coca-colas, ni gominolas, ni aceitunas que hemos compartido. Y por supuesto, no puedo elegir un momento feliz. Uno solo, nunca!
Así que nada, voy a dejar de intentar recoleccionar recuerdos contigo, porque no hace falta.

Disfruta de tu día 30, y por supuesto, de tus 18 años. Te quiero cuqui.

28 de julio de 2010



Y sin embargo, el calor que desprende el fuego nos recuerda al frío invierno y el duro hielo al sabor de un helado veraniego. Sin ninguna razón coherente. Como en casi todo. Una emoción, un recuerdo que nos da la vida por un momento, y en otro, nos deja caer al suelo. Las fotos de un momento tan feliz, que años más tarde provocan lágrimas en los ojos que las miran. Una pena, la morriña. Un error sin cometer guardado en el bolsillo de un apretado pantalón vaquero, y que pesa tanto...Pero seguimos caminando, arrastrando los pies, guardados en viejas botas que sobreviven debajo de una cama que nos dió mil y un sueños que todavía no se han cumplido, y que probablemente no se cumplirán. Tú eliges. Puedes quedarte ahí sentada, esperando a que mañana salga un Sol que no sea el mismo de hoy, o puedes levantarte a llamar a la luna. Esa nunca llega tarde.

25 de julio de 2010



Os presento a Paula. No he elegido cualquier día para hacerlo ni mucho menos, he escogido el día de hoy, 25 de Julio, día de Galicia, porque también es su cumpleaños.
Nos conocimos de una forma especial, quizá por ello será más dificil olvidarla aunque queramos, fue en la primera manifestación de estudiantes a la que fuí en mi vida, y entre gritos ahí estaba Paula, dándolo todo por defender derechos estudiantiles. No fuimos juntas al instituto, ella ni si quiera tenía porqué darme nadita de cariño, sin embargo, me acogió en el grupo de una manera que no sabéis cuánto agradezco. Poco a poco, consiguió que la echara de menos de lunes a jueves, esperando que llegara el viernes y compartir con ella una tacita de café o una coca cola fría.
A veces, nos reñimos porque no actuamos siempre como debemos, y como todo el mundo nos equivocamos, pero quizá son esas pequeñas cosas las que nos hacen aprender.
Paula es mi compañera de sing star, de pipas con sal y de miles de tonterías y burradas un sábado por la noche o un viernes por la tarde.
Muuuchas felicidades niña seriota-deprimida-resacosa, aunque te hagas mil posados con la boca chunga esa que sabes poner, te quiero un montón cuqui.

21 de julio de 2010



Max llegaba tarde a la cita que tanto había reclamado, su moto se puso celosa y no apuró todo lo que debería. Por debajo de su casco negro, estaba su pelo corto y negro, combinando con su piel tostada. Resistía bajo el casco un pequeño pendiente que tantas molestias le causó durante meses. Camiseta verde y pantalón vaquero bien bañados en colonia masculina, de esas que según la tele, atraen a tantas féminas. Eran las 12 y cuarto.
Ella llevaba el pelo suelto y ondulado. A pesar de sus intentos y de las 2 horas frente al espejo no consiguió que fuera rizo. Debajo de sus Ray-ban rojas, llevaba los ojos pintados, pero tampoco demasiado: un par de líneas negras y una gota de rimmel, el truco está en la sencillez. Su piel era medio tono más ocura de lo habitual, nunca está de más acentuar el moreno natural. Las sandalias marrones, la falda de flores y la camiseta rosada. En su mano derecha ,se agitaba su inquieto móvil. Sus piernas se amontonaban unas encima de otras, a pesar de ser solo dos, y la de arriba se agitaba con fuerza, bailando al compás de las agujas del reloj. En su cabeza, dos mitades enfrentadas discutiendo sobre si de verdad quería estar allí. Eran las 12 y veinte.
Los dos, un buen día, creyeron sentir algo por unas letras impresas en cartas y mensajes de texto, y por una voz bajita de un par de llamadas telefónicas. Hoy querían enamorarse de unos ojos, de unas manos y porque no, de un buen culo, como el resto de mortales.
Max lo tenía claro. Ella todavía dudaba.
Eran las 12 y veintisiete y Max aparcó su moto...




20 de julio de 2010


Y es que hay veces que uno se siente como una pequeña lavadora, dónde todo da vueltas por dentro sin ningún sentido. Todos queremos poder pararla, o al menos saber elegir el mejor programa de lavado, para evitar que cause desperfectos. Allí dentro, se lavan emociones, nervios y el mensaje de esa persona que nos importa. Cuando conseguimos tomar una decisión que creemos correcta, el tambor de nuestra máquina deja de girar, para dar paso a la adorada tranquilidad emocional. Pero la estabilidad, como muchas otras cosas, nos aburre. Porque necesitamos sensaciones, ilusiones y algo de nerviosismo de vez en cuando. Porque en el fondo, nos encanta vivir centrifugando.

14 de julio de 2010

Estoy en Monforte de Lemos, lugar situado por ahí, concretamente en la provincia de Lugo. Me he venido de semana rural a casa de Lechu. Estamos a martes/miércoles y ya he aprendido un montón de cosas:
1. Los calentadores con bombona de butano existen, y se estropean.
2. Las duchas en agua fria despejan mas de lo qe yo creía por las mañanas.
3. Las regaderas son muy útiles.
4.La bicicleta es mi amiga fiel, pero sin frenos no mola nada.
5.El sol quema.
6.Internet va mas lento que la bici.
7.Tal y como preveía, las judías no me gustan.
8.La ensalada de pasta llena mucho.
9.Iniesta es el hombre de mi vida.

El domingo seré una persona totalmente renovada.
Supervivientes se queda en nada al lado de esto.

7 de julio de 2010



.La mayoría de las veces, las personas intentamos buscar todo aquello que nos llene de una manera u otra. Gastamos nuestras fuerzas en seguir un camino que sea el correcto, o al menos que se adapte a aquellos parámetros que otros han hecho "normales". Decimos que no por el miedo a equivocarnos y a llegar a sentir o tener algo que no nos corresponde. Renunciamos así al riesgo y conseguimos una efímera estabilidad que nos hace sentir plenos. Algunos afirman que es en este momento cuando se obtiene la felicidad, cuando sabemos alejarnos de los extremos. Sin embargo, vivimos así sin conocer lo que existe más allá de los límites que nos han marcado, sin saber si el mundo es allí de otro color. Hay quien ha tentado a la suerte, y a pesar del miedo, ha decidido saltarse los límites. A este lado, otros muchos les señalan con el dedo. En un mundo de cobardes es muy fácil distinguir a los valientes.

6 de julio de 2010


¿Te sabes el cuento de Pedrito y el lobo? Por si acaso te lo voy a contar otra vez, que se que andas despistado ultimamente. Pedrito se dedicaba a vacilar a la gente de su pueblo, los acojonaba diciendo que venía el lobo y que se los iba a comer todos, para luego descubrir que mentía, y que el lobo no estaba por ninguna parte. Después de varias veces, llego una en la que Pedrito anunció la llegada del lobo, y esta vez era verdad, pero cómo es lógico, nadie le creyó.
Pues bien, el Pedrito de mi historia no anuncia la llegada de ningún lobo, pero digamos que ultimamente no deja de intentar colar mentirijillas.

Hay veces en que las personas mentimos por aquello de no hacer daño a los demás, decimos lo que quieren oír para no obtener reproches. Digamos que este tipo de mentiras son ligeramente comprensibles. Pero luego están las mentiras tontas, que son esas que hacemos porque sí. Porque nos gusta quedar por encima del resto, y mentimos. De pequeños lo hacíamos con mi madre tiene 3 coches y en mi casa hay tres play stations, lo cual desde fuera llega a ser gracioso. Pero es que Pedrito tiene ya una edad para las trolas tontas. En los últimos días ha ido tejiendo una red de mentiras totalmente innecesarias y que por si solas no son más que chiquilladas, fruto de la falta de madurez de Pedrito, supongo, pero todas en conjunto, están llegando a tocar bastante las narices de la gente de su pueblo.

¿Y que pasa? Pues que ayer Pedrito, ha dicho algo. Sí, llamémosle algo. Pero un algo bastante importante. El pueblo debe ahora decidir si miente o si dice la verdad, pero el pueblo está un poco cansado y lo fácil es no creerse nada.

Lo cierto, es que no me acuerdo cómo acaba el cuento del Pedrito de verdad, y lo que es peor no se cómo acaba la historia de nuestro Pedrito. El pueblo debe votar.

1 de julio de 2010


No sé que me asusta más, que me hable, o que yo sonría cuando lo hace. Me da miedo esa sensación que noto en la barriga, aunque no sea más que un ligero y pasajero cosquilleo. Me asusta que quiera llamar su atención y que esté inquieta cuando hablamos poco. Me preocupa que pueda sentir aunque sea la mitad de "algo", porque sé que no puede ser, que no debe ser. El problema es que él me busca... Y me encuentra, porque no puedo o no quiero esconderme bien. Quizá es que echaba de menos sentir que alguien mostrase cierto interés por mí. No lo sé. Lo que está claro es que en esta balanza entre el sí y el no, el segundo gana por goleada y yo, yo no puedo hacer nada. Las cosas son así y ya se sabe que no hay más. Nadie dijo que esto fuera fácil.

¿Que me vas a decir ahora, que a ti nunca te ha pasado? Já!

29 de junio de 2010


Tú ya sabes que decir las cosas de frente me cuesta mucho. Las cosas malas, pero sobre todo las buenas. Me gustaría poder decirte que eres especial y diferente,
que eres como el primer mordisco a un helado de hielo, o quizá como ese sonido que hace la galleta al romperse. Debería decirte que me recuerdas a Re, a Mi y a Fa sostenido y que cada vez que cruzo por un paso de cebra me acuerdo de tu paraguas verde y gris, que se rompió aquella tarde lluviosa. Ya puestos, te daría las gracias por aquellas gafas de sol, y por las sumas y restas que hicimos juntos, contando días. Debería ser sincera, y afirmar que estoy enamorada de ti...Pero no lo hago, y no te asustes, pero probablemente no podré decirtelo nunca.

27 de junio de 2010

WOW!


Menudo comienzo.
Empezaré por el principio porque soy una persona lógica y racional.

En primer lugar, la noche del día 23, la noche de San Juan. Cogimos un tren maravilloso que nos llevó a la Coru. Llegamos y nos topamos ante una problema. Somos de Ferrol, y a pesar de ser muchos, tuvimos serios problemas para saber llegar a la playa de Riazor. Después de duras luchas entre el sentido de la orientación y el Gps, llegamos. Bocatas del gasthof y party. Nos pusimos alli al lado de una hoguera super mega guay y grande desde las 9. A partir de ahí comenzó una noche cojonuda, que me quedo corta describiendola con palabras, así que lo aclararé con un simple : OH DIOS, VAYA NOCHE. Hicimos fueguito, bebimos, comimos y lo más importante ligamos, que nunca está de más (Cris, este verano tenemos churris, ou yeah). Después de la noche más corta del año, que también es mala suerte que la más guay sea la más corta, cogimos el tren de vuelta, y llegamos a casa a eso de las 10 de la mañana.


En segundo lugar, está el viernes 25, que se publicaron las notas de selectividad. Hablando pronto fue un día maravillosamente maravilloso. Son décimas de segundo en las que acaricias el cielo. Saqué un 12,05. Dicho así la mitad de las personas a quien se lo digo ponen cara de : "Tía que eres tonta? O sea, es hasta 10, flipada" Pero esos no saben nada de la vida. Intentaré explicarlo: Este año nos examinamos en dos fases, como los pokemon. En la primera, la general, tuvimos 5 exámenes, y la media de todas ellas es la nota del examen de selecitividad, tuve un 8,79 de 10, que está muy bien. Pero hice también la fase específica, en la que me examiné de dos asignaturas, y que suman puntitos a la nota anterior, haciendo que la nota de selecitivdad pueda ser de hasta un máximo de 14 puntos. En total, teniendo también en cuenta la media de bachillerato, tengo un 12,05 sobre 14 puntos.

Me expliqué?


Y mención a parte merece ya este fin de semana, que abarca desde el mismo día 25(viernes) hasta hoy mismo, y que ha servido de celebración. Ese día me quedé en casa de Cris de forma clandestina, porque sus padres no estaban y así hablamos unas 1000 veces de lo guay que fue la noche de San Juan y lo sexys que eran aquellos chicos (jajaja). El sábado fui a comer a casa de Inés y se vino también nuestra querida Sandra Romero. Inés nos deleitó con unos maravillosos macarrones con atún, gratinados, claro, y ya pasamos allí la tarde, hablando mucho. Las echaba taaaaaantito de menos. De noche, cené con Carol una tremenda de hamburguesa riquísima, y luego fuimos al centro con las demás y con los niños . En principio iba a ser una vuelta rápida, pero se alargó hasta eso de las 5 y media. Pero también fue chachi piruleta, otro día contaré por qué, porque este post se está haciendo largo y luego no lo leeis entero, panda de vagos!


Espero que el verano siga este ritmo.

Paz y amor.

24 de junio de 2010


Noches hay muchas, como esta, muy pocas.
Acojonaaaaante!

SAN JUAN! (:


P.D. Y mañana...Suerte a todos.


23 de junio de 2010


Odio los vestidos demasiado cortos porque me hacen sentir...insegura. El viento es un ser muy cruel que no me inspira confianza. Pero, ese vestido era perfecto y me lo puse para tí. El sol me lo pedía y tus ojos lo agradecieron. Tenía tantas ganas de ver cuánto habías cambiado que me olvidé de revisar si el pelo iba bien colocado y si las sandalias iban bien atadas. El campo estaba lo sucientemente verde como para que fuéramos directos a sentarnos sobre él.
Cómo el Sol y la luna intercambiaron sus papeles, eso no lo sé, pero cuando quise darme cuenta era demasiado tarde. Sabía que debería irme, y tú deberías haberme dejado marchar, pero no lo hiciste. Dijiste algo cómo que no había nada mejor que ver salir el Sol de nuevo por la mañana desde aquel sitio. Y tenías razón.
De todas las tonterías que allí se dijeron, yo dije la más grande. Dije "te quiero".
Y justo en ese momento, amaneció. Y me desperté en mi cama, sola.

Que raro que de nuevo me pase esto, con lo que yo odio soñar, y sobre todo contigo.

19 de junio de 2010

Estoy viva!

Y...Se acabó!
Hace un par de semanas mi cabeza no concebía que este día iba a llegar en algún momento, y tuve miedo de no sobrevivir, pero parece que no tengo lesiones graves así que aquí estoy.

No puedo decir que esté contenta con cómo me ha salido selectividad, de hecho, cuánto más pienso y reviso mentalmente lo que contesté a todas las preguntas, creo que están peor y que me ha salido fatal, pero tampoco creo que haya sido desastroso. Ai, no sé, es dificil de explicar, y para no comerme demasiado el tarro, pues prefiero no pensar y esperar resultados.

En cuánto a la selectividad en sí, hubiera sido una experiencia genial si no hubiera que hacer exámenes. El ambiente era más o menos similar al de un sábado por la noche pero los cubatas fueron substituidos por libros de historia, y el raeggeton por calculadoras y bolígrafos.

Ahora que ha acabado, quiero hacer demasiadas cosas, tantas que tendré que apuntarlas para que no se me olviden, aunque al final acabaré haciendo sólo la mitad.

Por otro lado, y ya que estamos, tengo que tocar el tema de Barcelona. Todo parecía bien, si recordáis solo necesitaba una nota decente para irme. Bueno, pues no. Hace un par de días llamé por teléfono a la universidad para preguntar trámites y esas cosas toda emocionada. La conversación entre el señor de la universidad y yo fue muy cordial, me explicó todo paso a paso, hasta que llegamos al punto de..."Lo que pasaa..es que.. verás, esa carrera (justo esa de entre todas las carreras del mundo mundial) es medio privada, entonces claro, pues, vas a tener que pagar una pequeña matrícula que ronda los...4000 euros". 4000 que? O sea..que? Intenté entenderlo, pero no lo conseguí. Obviamente, no voy a pagar ese dinero, porque no, e intento sacarme a Barcelona de la cabeza, pero nada, está siendo dificil. Estoy en ese punto, como el 96% de la población que no es lo suficientemente pobre como para que le bequen, pero tampoco es lo suficientemente rico como para pagar ese dinero (sumando residencia, comida...). Así que, si me da la nota estudiaré publicidad en Pontevedra, sino me da, buscaré otra carrera, y entonces volveré a llamar a Barcelona para ver si esa está hecha para la clase media, y si suspendo me tiro por un puente, y pediré a alguien que tire mis cenizas en el Camp Nou.

Poco más que destacar.

¡AH SI! Ayer vi a Pilarita y Saray. Vale, ya se que no es una hazaña destacable, pero fue gracioso.

Paz y amor.

14 de junio de 2010


Ya he perdido la cuenta de los días que llevo aquí metida. Creo que hace un par de ellos, mi pijama y yo nos fundimos en un solo ser, único e indivisible, y sólo la ducha es capaz de separarnos, pero por poco tiempo. Mi manta se ha convertido en mi fiel compañera de estudios. De un día para otro me he convertido en una abuela, y no me he dado cuenta. Ha sido una metaforfosis extraña, pero espero que se solucione con éxito. Mi pelo es..como decirlo..se ha convertido un moño continuo, mal hecho, y mi cara está más blanca que nunca. Es genial ver como te tranformas en un mounstruito, aunque espero que se vaya pronto.
Por lo demás, hoy voy a llamar a la universidad de Bcn, a ver que me dicen, porque no se ni las plazas que hay ni nada, y a ver si me hacen el favor de guardarme un sitito, por si se diera la inconcebible circunstancia de que esto saliera muy bien.
Mañana, si tengo 5 minutillos, me pasaré por aquí, pero no lo aseguro, nunca se sabe!
Paz y amor!


Faltan 2 días.

12 de junio de 2010


-¿Recuerdas lo que te dije sobre huír de los problemas?
-Sí...
-Pues vámonos!

Faltan 4 días.

10 de junio de 2010

Chove, qué raro!


Por un segundo creí que no iba a dejar de caer agua. En ese momento, uno más, no pude dejar de mirar la lluvia de entre todas las cosas que debería estar haciendo. En ese justo momento, hubiera preferido irme fuera, y dejar que me mojara, que encharcara mi ropa y mi pelo. Envidiaba la lluvia por ser libre. Yo seguí sentada, mirándola a través de la ventana...
Mi vida sigue como hace una semana, no ha cambiado demasiado, bueno ahora estoy más nerviosa todavía, y pensando más y más...Me he convertido en un ser monotemático y aburrido que solo piensa en estudiar y en hablar de estudiar con el resto. Además, tengo la manía de confiar en las posibilidades de todo el mundo menos en las mías, y eso me debilita mucho. Pero bueno, supongo que no seré la única. Me suelo consolar en las estadísticas, como en los anuncios de pasta de dientes en los que 7 de cada 10 dentistas lo recomiendan. Pues a mí lo de 9 de cada 10 alumnos aprueban, no me consuela una mierda, porque pienso que alguien tiene que ser ese uno que falta. Pobre uno. ¿Y si fuera yo? Ai, maldita pregunta.
A las niñas hace ya días que no las veo, supongo que mañana con eso de la graduación mega guay que nos van a hacer. Yuju! A Inés y Sandra también hace mucho que no las veo, empiezo a echarlas de menos(un poquito). A Alberto le agradezco bastante que consiga que hable de otras cosas y que no me amargue. Y por lo demás, todo igual. Mi familia ha empezado a tomarse en serio lo de irme a Barcelona, o al menos eso parece. En realidad mi madre cree que me he echado un novio por facebook o algo asi y por eso me quiero ir. Cuando lo dijo a mi padre se le salieron los ojos de las órbitas, y yo se los volví a colocar en su sitio cuando dije que NO era cierto!
La verdad es que no sé muy bien porqué quiero irme, pero quiero hacerlo, tengo muchas ganas, y no porque tenga ningun novio! Además tengo ganas de irme para dar un poquito por culo y con perdón, porque en mi familia nadie confía en que me atreva a hacer nada de nada, me lo hicieron una vez, cuando hace un par de años se me ocurrió irme sola a New York a ver a mis tíos. Nadie confió, yo me piqué y fui, claro, y fue la mejor experiencia de mi vida. Así que ahora necesito un poquito de suerte, y una nota decente. Por favor!

Daré noticias de mí, si sobrevivo a estós días, porque solo faltan..5.
Sí, esto va a ser cómo los anuncios de faltan X días para Gran Hermano. Lo siento!
Paz y amor.

7 de junio de 2010


.Tenemos la opción de creer en el destino. De confiar en que nuestro futuro ya está decidido y que algo ya ha planeado por nosotros lo que va a suceder. Creer entonces en no ser más que un maniquí que sigue un camino ya marcado. Pensar que él ya conoce todas las ideas que se te ocurrirán, y que alguna de ellas te llevará a un sitio que tú todavía no conoces...Y ciegamente dejarte llevar.

Puedes, si no, creer en un Dios mucho más grande y más fuerte que tú, y pensar que él podrá cambiar el destino. Puedes también, no creerte absolutamente nada de eso, ni de lo otro. Simplemente puedes vivir hoy, sea o no el mañana que creíste ayer. Y empezar a caminar...

6 de junio de 2010

Que triste.

No se que hago aquí. Debería estar en Rock in Río, viendo a Miley Cirus y a Shakira y a toda esa gente guay que canta tan guay. Sí, para muchos será triste , pero es un hecho, me gustan las canciones de Miley Cirus. No sé muy bien cómo empezó, pero me gustan. De hecho la admiro bastante, creo que el problema no es de ella, sino de Disney, que se ha dedicado a pegarla en las mochilas y estuches de las niñas de 13 años. Todavía guardo la esperanza de que no acabe en la cárcel por meterse en mundillos drogoadictivos que no le convienen, pero va a estar dificil. Supongo que será un ejemplo más de niña que nace siendo mega famosa y acaba siendo un desastre, y por supuesto no será culpa suya. Pero al margen de todo eso, a mi me cae bien. A ese tipo de personajes o les tienes cariño, o les odias a muerte.
De hecho el otro día fui a ver su peli, la de Miley, porque ahora ya no es Hannah Montana, no, ahora es mayor y madura y ya no lleva peluca. La peli, hipermegasuper romántica, con un detalle emotivo que hace que llores durante unos 10 minutos no continuados y el detalle más importante, un chico muy muy guapo. Me encantó la peli¿lo he mencionado ya?

Al margen de la frustación que siento por no estar desmelenandome en ese festival de música, mi vida no es para tanto. Sigo estudiando, y estudiando, y el tiempo sigue pasando y pasando, tic, tac, tic, tac...

... También me queda algo de vida social, ayer fui a cenar con mis amigas, que están mas o menos como yo, y fíjate la necesidad que teníamos de estar fuera que alargamos la cena hasta las 2 de la mañana, tiradas en una mesa en plan gasolinera macarra. El camarero era bastante sexy, o al menos así lo creí, porque todo este proceso puede estar afectandome demasiado. No lo sé. De hecho, y aclaro que de forma totalmente inconsciente intenté ligar con él, todo gracias a un estupidez y a un error que cometí cuando confundí los ingredientes de un sandwich con los de una ensalada...Bueno da igual, no lo explico porque desde fuera es una tremenda de chorrada, pero en el momento fue muy divertido.

Bueno espero que al comparar vuestra vida, con lo monótona que está siendo la mía, salgais ganando. Paz y amor.

2 de junio de 2010


-¿Pero que hace usted ahí todavía? Venga, eche un vistazo, es Junio! ¿No lo huele? Sí...ese olor a helado de vainilla en un cucurucho mediano con polvos de chocolate y una gotita de caramelo. Sabe como salado, como el agua de mar, con un punto fresco y amargo del granizado de limón, ¿Sabe de lo que hablo, no? Colección de flores en un estampado para una falda floja, combinada con unas sandalias romanas, un poquito de gafas de sol y una pizca de crema para la cara. Abra un poco la ventanilla del coche, y deje al pelo salpicarle la cara. Coja un par de chanclas y una sombrilla de colores enorme. Sí, ahora mézclelo todo en una fuente para ensalada marinera y remueva despacio.¿Lo nota ya?

-Pues no mucho, la verdad. A mí esto me huele a la primera república y también a la segunda, con una pizca de la generación del 98 y sabor a tipos de impuestos. Y personalmente creo que apesta!...Pero de todas formas, no se preocupe, me iré comprando el bañador.

1 de junio de 2010

Me duelen las piernas.


Y no es culpa de nadie, más que mía. Ya que insistís tanto, os contaré la causa de mi problema. Resulta que ayer, me convencí para ir al gimnasio a clase de Batuka que se imparte a eso de las 8 menos cuarto, hacía tiempo que no iba por eso de los exámenes, pero lo cierto es que me gusta ir. Así que nada, allí fuí. Cuando estaba esperando, ví a la monitora, que o bien había cambiado mucho mucho, o no era la de siempre. Rápidamente me dí cuenta de que no era ella, lo cual me resultó extraño, pero dejé de fruncir el ceño y entré en clase. Se fue llenando y todo parecía normal, hasta que la nueva monitora dice algo así como que no tiene ni puta idea de batuka y que si no nos importa que hagamos otra cosa, y no se refería precisamente la tía a jugar a las cartas, no, nos puso a hacer algo que llamó dulcemente "Quemacalorías". Que por el nombre yaa, ya uno se da cuenta de por dónde van los tiros, así que viendo mi cuerpo huesudo creí que era mejor irme, pero básicamente no me dejaron salir. Genial. Va la tía maja y nos dice que cojamos un step, unas mancuernas, una cinta de no se qué y una colchoneta no se cómo. Después de analizar lo que había dicho y al ver que no tenía ni idea de que hacer, copié al resto de señoras. Todo listo, así que pone una música de estas del Bershka, de las de "chunda-chunda" y nada, con el step, para arriba para abajo, que si saltito, que si tal...Sudaba sí, pero se llevaba bien. Luego mandó coger las mancuernas, y nos tuvo como quince minutos subiéndolas y bajándolas sin sentido alguno, ahí creo que fue justo cuando dejé de sentir los brazos. Luego colchoneta, abdominales, "piernas arriba, estiradaas, y arriiibaaa", gritando con esa voz de pito tan chillona que terminó por sacarme de quicio. Cuando ya me quedé sin sangre en la cabeza, nos manda de nuevo al step, y venga para arriba, y venga para abajo...Y ahí fue mi perdición, porque le estaba cogiendo un asco a la tipa, que pfff, y entonces ¿que hago? Me pico, me pico, y me pongo chula, y mientras las señoras todavía intentan levantarse de la colchoneta, ahí estoy yo dándolo todo para hacer competencia a mi amiga la monitora, creo que ni si quiera veía, pero yo seguía, y ella también, y nos sonreíamos falsamente, hasta que por fin había pasado la peor hora de mi vida, y salí de allí, me sequé con la toalla y dije :"¿Pues que suave no?", mientras me moría.
Y por eso ahora me duele básicamente todo, y me tengo que arrastrar por las escaleras de mi casa. Si es que con lo bonito que es hacer batuka...

30 de mayo de 2010


No me concentro. Mi madre dice que es que no hay que estudiar tanto tiempo, que aún faltan dos semanas y que me acabará dando un vaído o algo similar. Yo estoy totalmente de acuerdo, pero no puedo evitarlo, me siento, como decirlo, ah sí, responsable, o algo similar. Es como que de esa mierda de examen depende el resto de mi vida, y no sabes las ganas que tengo de que me dejen empezar mi nueva vida, ya sea aquí, en Barcelona o en la China, bueno, con Barcelona sería suficiente.
El caso, es que yo lo intento, pero no me concentro, es imposible. Hace unos días me había estudiado esta carilla, y hoy no me acuerdo de nada. Me siento un poco imbécil, pero es así, y lo peor es que tengo todavía miles de carillas por estudiar. Así que como no soy capaz, decidí descansar y lo primero que hice, como siempre es ir a la nevera. De hecho creo en mi casa, es la que más me conoce y comprende, al fin y al cabo me ve la cara todos los días, ya sea a las 8 de la mañana, o a las 12 de la noche. Me encanta mirarla, yo abro la puerta, y por muy harta que esté de todo, no puedo evitar sonreírle, tiene algo que me supera. Además no te creas que me importa el frío, me quedo allí dentro, aunque estemos en Enero, decidiendo qué manjar llevarme a la boca. Un día, en una obra de teatro, hice de nevera, de hecho lo hice dos años consecutivos. Ahí comprendí el sentido de la vida, entendí que la nevera es una cosa más con la que lucha el ser humano, la nevera supone el sentimiento de culpabilidad de comer chocolate, o de dejar que los yogures caducasen. Sí, de hecho creo que me cambió la vida. Yo era una nevera super molona, roja y modernisisma, de hecho hablaba. Una mujer intentaba abrirme para coger comida, y yo, diseñada para que ella mantuviera su tipito, me hartaba a llamarle viciosa y glotona con tal de que no me abriese. Así dicho no tiene ni puta gracia, pero la gente se descojonaba.
Bueno, no sé porque coño he acabado hablando de neveras, cuando estaba quejándome de la vida en general. Bueno, en realidad tampoco sé porque estoy escribiendo a esta hora, cuando debería estar con alguna carilla delante de las narices. Dado que nada de esto tiene sentido, haremos como que no he escrito nada, así que guárdame el secreto.

27 de mayo de 2010

...
Creo que estás haciendo demasiadas preguntas, y yo no tengo ni una sola respuesta. Yo tengo ideas, planes y un montón de sueños guardados en el cajón de la mesilla de noche, como todos supongo. Lo de planificar tu vida ya no está de moda! Ahora se lleva eso de improvisar, de dejarte llevar y vivir el momento. Ahora que...Si estás viviendo el momento, asegurate de que éste no se extienda durante el resto de tu vida. Venga suéltate, no es tan difícil, todos lo hacen. Creo que tu problema reside en que tienes demasiadas dudas, dudas sobre todo, y eso es lo que te quita horas de sueño. Pensar está bien pero todo tiene un límite,¿no crees?. No sé no quiero agobiarte, pero la vida es un ir tirando, y al fin y al cabo, lo bueno es también lo malo de los sueños.
-¿Que? Estás demasiado filosófico, y ya sabes que me cuesta entenderte cuando te pones así! A parte de que no te soporto cuando sabes más que yo...

-A ver te lo explico, cuando se cumple un sueño, es maravilloso, en eso estamos de acuerdo, pero ¿si no se cumple?..Entonces, probablemente te frustarás.

-¿Y entonces que hago, no sueño, no pienso nunca más?

-No! ¿Como nos gusta ser extremistas eh?..Solo digo que ya lo has pensado, y que ahora, dejes que fluya, sin más. Te lo digo para que no te obsesiones, no para que dejes de soñar. Soñar es lo único que nadie puede prohibirte.

-Pero es que yo no quiero que sea sólo un sueño, quiero que sea una realidad...

-¿Ves como tengo razón? Te obsesionas!

-¿Yo? Que va...Si yo solo sueño.

-Pues será mejor que cuelgues, y te pongas dormir, mañana te llamaré para que no desesperes. Y si hoy también vas a soñar, por favor, que sea conmigo. Bona nit.


18 de mayo de 2010


Y allí estaba yo, sentada sobre mi maleta roja, a punto de explotar, esperando a que un caballeroso caballero se acercase, y despues de coger mi maleta, me llevara a su coche. Durante el trayecto me enseñó lo bonito que es Barcelona en una noche como aquella. Terminado el viaje, bajó mi equipaje de el maletero, y tras abrirme la puerta, me llevó de la mano hasta mi pequeña habitación de hotel, una vez allí, me pidió propina, el muy cabrón. No llevaba mucho a mano, así que le dí una pequeña pastilla para la tos, porque ya se sabe que con los cambios temperatura... Su mirada desconcertante, me llevó a cerrar la puerta. Algo sencillo, lo que esperaba, al menos la bañera traía un patito amarillo que siempre da seguridad. Mi vena de persona normal, me llevo a hacer lo que toda persona normal, hace depués de entrar en la habitación de un hotel, tirarme en la cama.(Siempre tan blandiiita) Después de un periodo de reflexión, me levanté, tenía demasiadas cosas que hacer y muy poco tiempo para realizarlas, pero la única que se me ocurría era llamarle y decirle que había venido a verle. Pero, por supuesto, no lo hice, todavía tenía demasiadas cosas que inspeccionar : el mini bar, los jabones, champús y todos los cajones habidos y por haber. Pero estaba bastante cansada, así que me metí en la cama.
Me levanté con hambre, el buffet libre no es algo que haya todos los días, y he soñado que nos encontrabamos. Él, tan variado, yo tan hambrienta...Me duché, solo para probar la variedad de champús que había descubierto la noche anterior, los champús de los hoteles, siempre van a ser mejor de los de casa. Bajé rápido, y me eché un poquito de todo, otro poquito y también otro, hasta que no cabían más poquitos en el plato...Eran las 12, me planté frente a la puerta y salí a la calle: tenía dos opciones, una, llamarle desesperadamente y decirle que me viniera a buscar, y dos coger un mapa de unos 4 metros de largo por 2 de ancho, y tirar de GPS. Por supuesto le llamé, después de practicar durante unos 20 minutos lo que iba a decir y cómo lo iba a decir, aunque no valiera de nada. "¿Max?". Sí, hasta ahí estaba claro. Pero ahora.."¡Estooooy en Barceloonaaaaa!" no, demasiado brusco ; "tengo una sorpresa..", no, demasiado porno. Me llegó con un simple:
-Max, he venido a Barcelona, estoy en el hotel pgt.fjeoeu..por qué no vienes hasta aquí?
Después del más largo e incómodo silencio telefónico de toda mi puñetera vida, dijo :
-Eres tú?
-Sí Max...soy yo.
-¿Pero que tú?
-Pues...pues yo...
-Pero tú de..Andrea?
-Siiii (Joder, creí que no lo diría nunca)
-Pero, pero..VOY!

Estaba guapísimo, más guapo que antes, quiero decir. Se había puesto un pendientillo en la oreja derecha, pero no de esos macarras, no, de esos que quedan bien, sobre todo a él. No nos besamos, pero me dio el abrazo más sexy de toda mi vida. Me llevó a comer, a las ramblas, y a dar un paseo que se alargó hasta las 12 de la noche. Entonces sí me besó, mejor dicho, yo le besé y lo que es más importante, él me siguió, concretamente me siguió hasta mi hotel. Este caballero caballeroso no me pidió propina, me pidió un beso, y otro...así hasta mañana, y pasado, y pasado...Pero llegó el 24, y me fuí, otra vez. En el aeropuerto, le dí un caramelo para la tos, porque ya se sabe que el cambio de temperatura...En Galicia hace mucho frío. Esta vez se fue conmigo.


Y justo en el camino a casa, sonó el despertador, Max seguía ahí, en la peli que ayer de noche dejé en pause, justo después de tomar una pastilla para la maldita tos y echarme a dormir.
¡Quiero volver a ir a Barcelona!